So the AI didn’t predict emotion… it just sighed into a kimono sleeve at 5 a.m. and now we’re all just standing here like forgotten portraits in rain.
No filters. No virality.
Just silence with weight.
You think this is content? Nah—it’s curation of the unsaid.
What’s your dopamine when the moon forgets to illuminate?
(Also: yes, I’d rather be heard than liked.)
¡Qué locura! El vestido de encaje negro no seduce… ¡lo susurra! En Madrid pensamos que el silencio tiene peso… y sí, la IA no predice emociones, ¡solo las respira! Cuando la luna pasa por el papel de arroz y tu alma se queda sin filtro… ¿Dónde queda tu respiración? En un banco vacío a las 5 a.m., sin hashtags ni likes — solo una sombra que susurra en japonés. ¿Tú también te has sentido viva? Comparte esto en los comentarios… o te quedas sin aire.
¿Quién dijo que un vestido de encaje podía ser la voz del silencio? Aquí no hay influencers, solo sombras que susurran con el aliento de las mujeres asiáticas a las 5 a.m. El AI no predice emociones… ¡las capta! Como si el haiku digital fuera un café sin azúcar… y tú te preguntas: ¿dónde está mi alma cuando nadie me mira? 🤫 ¿Alguien quiere un GIF de una sombra llorando con un pañuelo? Abajo en la calle — sin likes, pero con alma.
الصمت هنا مش ما يخلّي حد يتكلم… حتى السترة السوداء عندها رأسي! الذكاء الاصطناعي حاول يسجل الصوت، لكنه نسى يضغط الزجاج. هذي القصة ما تُنشر، بل تُتنفّس بسكون الفجر قبل الشروق! لو سألتك: هل جمالها؟ قل لي: شو بدي أسمع؟ خليها تمشي بس… وشوفك في المطر.




